7 CLAVES PARA DESARROLLAR TU TALENTO Y TU EMPLEABILIDAD

Desde pequeños nos acostumbran a aceptar lo que otros opinen de nuestros talentos y a que nos encasillen según nuestras habilidades de ese momento. Serás un buen profesor, serás una gran cantante, tienes madera de artista, la informática es lo tuyo.

Todos tenemos talento desde que nacemos, aunque no siempre sea visible para los demás. Tanto es así que nos cuesta reconocer en público nuestros propios talentos, apelando a la modestia y otorgando el poder de la validación a otros, aunque no les conozcamos.

Puntos para desarrollar el talento:

• Exponerte a diversas experiencias.

• Apoyar tus necesidades intelectuales como emocionales.

• Desarrollar una mentalidad de crecimiento alabando el esfuerzo , más que tu capacidad.

• Animarte a asumir riesgos intelectuales y a estar abiertos a los fallos como ayuda a tu aprendizaje.

• Evalúa tus capacidades.

7 Claves para desarrollar tu talento

1. Pasión: Si queremos avanzar en cualquier proyecto necesitamos pasión, ilusión. Esa chispa que nos ilumina a seguir hacia delante. La pasión nos conecta con nuestras emociones más positivas que nos permiten involúcranos de una forma más activa e intensa en cualquier proyecto.

2. Actitud: Cualquier habilidad, cualquier talento que queramos desarrollar necesita una actitud concreta de esfuerzo, de superación, de resiliencia, de trabajo, de volver a comenzar.

El entrenamiento de cualquier habilidad ya sea personal, deportiva, empresarial necesita esa actitud que le permita seguir avanzando entre dificultades, saltar obstáculos, crear posibilidades.

3. Pequeñas acciones: objetivos grandes, pequeñas acciones. No podemos conseguirlo de la noche a la mañana. Pequeñas acciones suman un todo. Cualquier habilidad, cualquier competencia que quieras desarrollar lleva su tiempo, por lo cual da pequeños pasos y avanza paso a paso.

4. Observa: observa que hacen personas que admiras porque tienen determinadas habilidades, o porque consiguieron unos objetivos concretos. Obsérvalas e imítalas. Obsérvalas y adapta sus acciones a tus circunstancias. Quizás algunas de esas personas las tienes muy cerca y solo tienes que atreverte a preguntarles como lo hacen.

5. Competencias profesionales: No busques solo obtener títulos, piensa sobre todo en desarrollar habilidades.

Primero decide tus metas, luego desarrolla tus habilidades. Cuando ya tienes uno o varios objetivos profesionales en mente, luego debes tratar de pensar en habilidades: qué debo hacer en ese ámbito profesional y qué debo aprender para hacerlo. Y al contrario, cuando ya se poseen determinadas competencias o intereses específicos, se puede pensar en definir objetivos relacionados.

6. Autoconocimiento profesional: Comprueba cuál es tu talento actual y cuál quieres que sea. No puedes decidir tus motivaciones e intereses profesionales en abstracto, conocerse requiere de experiencias.

A veces pecamos de temerosos para abordar posibles proyectos, pero otras vamos un poco pasados de vueltas. La vocación no solo se espera, la vocación también puede construirse. Es verdad que muchas cosas se consiguen con paciencia e inversión, pero tenemos que valorar si existen alternativas profesionales con una mejor relación satisfacción-esfuerzo.

7. Especialización y polivalencia: Especialízate y sé difícil de reemplazar. Muchas vocaciones surgen con la especialización: cuanto más sabes de algo más te gusta. Esperar la vocación puede ser baldío.

Ser polivalente no es lo contrario de estar especializado, la polivalencia es un facilitador de la adaptación y la especialización profesionales.

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