
Bethel Carynel Feliz Almonte
Experience
Mi trabajo como mercaderista consistía en encargarme de que los productos de la marca estuvieran siempre disponibles, bien organizados y llamativos en las tiendas y supermercados para asegurar las ventas.En mi día a día, yo me encargaba de:Surtir y acomodar: Rellenaba los estantes constantemente para que nunca se vieran vacíos.Cuidar la exhibición: Limpiaba el área y acomodaba los productos con la etiqueta hacia el frente para que se vieran ordenados.Rotar la mercancía: Revisaba las fechas de vencimiento, aplicando el sistema de poner lo más viejo adelante y lo nuevo atrás.Colocar precios y ofertas: Aseguraba que cada artículo tuviera su precio correcto y armaba las exhibiciones de las promociones.Controlar el inventario: Revisaba los productos en el almacén de la tienda para saber qué hacía falta pedir.Hacer reportes: Informaba a mis supervisores sobre las ventas, la falta de mercancía y los movimientos de la competencia.
Mi trabajo como representante de ventas consistía en buscar nuevos clientes, atender a los que ya teníamos y cerrar los negocios para cumplir con las metas de venta de la empresa.En mi día a día, yo me encargaba de:Visitar clientes: Recorría mi ruta diaria para ofrecer nuestros productos directamente en los negocios.Negociar y vender: Presentaba las promociones, explicaba los beneficios y convencía al cliente de hacernos el pedido.Tomar pedidos: Registraba las compras de los clientes y coordinaba con el almacén para que la mercancía les llegara a tiempo.Cobrar las facturas: Me aseguraba de que los clientes pagaran a tiempo y gestionaba las cuentas pendientes.Resolver problemas: Atendía cualquier queja, cambio de mercancía o reclamo para mantener al cliente contento.Buscar oportunidades: Estudiaba la zona para encontrar nuevos negocios que pudieran comprarnos e investigaba qué vendía la competencia.